PRIMER ENCUENTRO
(Para el Diario El País)
Fabio Velásquez C.
El Dr. Fabio Velásquez
es socio de la Fundación Foro Nacional
por Colombia y Director de la Unidad Ejecutora
de Programas
El jueves pasado tuvimos los colombianos
la ocasión de ver por primera vez un encuentro
televisado de cuatro candidatos a la presidencia
de la república. No fue propiamente un debate,
como ya lo señalaron varios analistas. Fue
más bien un foro en el que los candidatos
respondieron varias preguntas formuladas
por dos periodistas. El formato del foro
no fue el más afortunado pues impidió la
controversia entre los aspirantes a la primera
magistratura. Sin embargo, tuvo amplia cobertura
nacional e internacional, lo que permitió
a muchos colombianos residentes en el exterior
conocer las propuestas que vienen haciendo
los candidatos.
Varios expertos opinaron al día siguiente
que ningún candidato había resultado "vencedor"
en el foro y que más bien hubo un empate
técnico entre ellos. No estoy tan seguro
de eso. No sólo hubo diferencias importantes
en las respuestas dadas a los interrogantes
planteados por los periodistas, sino que
podría decirse que algunos candidatos ganaron
mientras otros perdieron.
Mockus mostró una vez más su talante argumentativo
y su intención pedagógica y buscó sustentar
conceptualmente algunas de sus respuestas.
Fue el más suelto en el escenario, pero
se le fue por momentos la mano en histrionismo
y en querer traducir con sus manos los complejos
mensajes que quería transmitir. En un par
de respuestas dejó traslucir su cercanía
al pensamiento del presidente Uribe, pero
trató en todo momento de diferenciarse del
resto e, incluso, del presidente candidato.
Leyva fue el menos claro de los participantes
en la respuesta dada a las preguntas de
los periodistas. Las orientó siempre hacia
un punto, el de la paz, como queriendo apropiarse
del tema y convertirlo en eje de su campaña.
Sin embargo, en varios de sus planteamientos
se le notó su origen conservador, lo que
seguramente le puede restar simpatías del
electorado. En definitiva, no le fue bien.
A Serpa se le notó su experiencia en estas
lides y las ganas de dejar en firme ante
la audiencia un mensaje claro. Su gran problema
es que es poco lo nuevo que puede detectarse
en su discurso. Hay demasiados lugares comunes
convertidos en mensaje político, lo que
refleja un estancamiento y hasta un declive
en su carrera al palacio de San Carlos.
Carlos Gaviria fue pausado en sus respuestas
y muy claro en la mayoría de ellas, especialmente
en las relacionadas con la Constitución
Política del país, que conoce como a la
palma de su mano. Se mantuvo sin embargo
en un cierto nivel de generalidad que, aunque
permitió identificar los grandes objetivos
de su campaña, impidió esbozar propuestas
concretas que fueran entendidas por el electorado
como algo innovador.
Gaviria y, en parte, Mockus ganaron puntos
en este foro. El lunar estuvo del lado de
los organizadores que excluyeron de entrada
a dos candidatos al debate, a quienes no
cursaron invitación, y el presidente candidato
que decidió, en una mezcla de temor y arrogancia,
no concurrir al evento como parte de una
estrategia de campaña de no aceptar invitaciones
a eventos de esta naturaleza. Perdieron
Leyva y Serpa, Parejo y Rincón, pero, sobre
todo, perdió la democracia colombiana pues
los colombianos no tuvimos la ocasión de
escuchar a todos los candidatos. Habrá que
esperar un nuevo encuentro.